Nuevo caso de éxito en una reclamación por fraude bancario mediante phishing. El Tribunal de Instancia Plaza 8 de Valladolid, en su Sentencia 00357 / 2026, de 15 de septiembre, ha condenado a ING a devolver íntegramente 6.130 euros a una clienta víctima de una estafa bancaria, junto con los intereses devengados desde la reclamación extrajudicial y las costas del procedimiento.
La sentencia resulta especialmente relevante porque analiza dos cuestiones fundamentales en este tipo de fraudes: la carga de la prueba de la negligencia grave del cliente y la obligación de las entidades bancarias de disponer de sistemas eficaces para detectar operaciones anómalas.
La estafa: SMS, llamada fraudulenta y una falsa «cuenta de seguridad»
El fraude comenzó cuando la clienta recibió un SMS que alertaba de un supuesto cargo no autorizado. Posteriormente recibió una llamada que aparentaba proceder de ING.
Los estafadores, haciéndose pasar por personal de la entidad bancaria, consiguieron generar en la víctima la convicción de que su dinero estaba en peligro y la guiaron para realizar distintas operaciones. Entre otras indicaciones, le hicieron creer que debía transferir su dinero a una supuesta «cuenta de seguridad» para protegerlo.
Se trata de un mecanismo de fraude cada vez más habitual, en el que se combinan técnicas de phishing, smishing e ingeniería social para conseguir que el cliente actúe convencido de que está siguiendo las instrucciones de su propio banco.
ING alegó que las operaciones habían sido autorizadas
Frente a la reclamación, ING sostuvo que las operaciones habían sido correctamente autorizadas por la clienta y que esta había actuado con negligencia grave.
La sentencia, sin embargo, rechaza esta argumentación al considerar que no había quedado acreditada la negligencia grave de la víctima.
El Tribunal destaca que corresponde a la entidad bancaria aportar prueba suficiente sobre la autenticación de las operaciones y, cuando pretende excluir su responsabilidad alegando la actuación del usuario, acreditar la existencia de fraude o negligencia grave por parte del cliente.
El banco debía detectar las operaciones anómalas
Otro de los aspectos relevantes de la sentencia es el análisis de los movimientos producidos durante el fraude.
En un periodo de varias horas se realizaron numerosas operaciones y movimientos anómalos, que se apartaban del comportamiento habitual de la cuenta.
La resolución considera relevante esta circunstancia desde la perspectiva de los sistemas de seguridad, detección y control del fraude de la entidad bancaria.
La seguridad de los servicios de pago no se limita a comprobar que una operación haya superado determinados mecanismos de autenticación. Las entidades financieras deben disponer también de sistemas capaces de identificar patrones de comportamiento anómalos y reaccionar ante operaciones potencialmente fraudulentas.
Resultado: recuperación íntegra de los 6.130 euros
La sentencia condena a ING a:
- Devolver los 6.130 euros sustraídos a nuestra clienta.
- Abonar los intereses correspondientes desde la reclamación extrajudicial.
- Asumir las costas procesales del procedimiento.
Este nuevo pronunciamiento confirma la importancia de analizar individualmente cada fraude bancario. El hecho de que las operaciones se hayan realizado utilizando determinados mecanismos de autenticación no significa automáticamente que el cliente deba asumir la pérdida económica, ni permite presumir por sí solo la existencia de negligencia grave.
¿Se puede recuperar el dinero perdido por phishing?
Si ha sido víctima de phishing, smishing, vishing, suplantación de identidad bancaria o transferencias fraudulentas, la negativa inicial del banco a devolver el dinero no significa necesariamente que la reclamación haya terminado.
Es necesario analizar cómo se produjo el fraude, los sistemas de autenticación utilizados, la información facilitada por la entidad, la secuencia de operaciones, su carácter anómalo, las medidas de seguridad aplicadas y la prueba aportada por el banco.
Nuestro equipo cuenta con experiencia específica en reclamaciones frente a entidades bancarias por phishing y operaciones fraudulentas.
¿Ha sufrido una estafa bancaria y su banco se niega a devolverle el dinero? Estudiaremos su caso y las posibilidades de reclamación.